October 20, 2019

Chuck Tanner: El manager que siempre veía oportunidades de ganar. (Chuck Tanner: The manager who always saw a chance for winning)

February 15, 2011 by · Leave a Comment 

  Probablemente la madre de Tanner le habló de las hazañas de Honus Wagner, Bill Abstein, Fred Clarke, Vic Willis, Howie Camnitz, Lefty Leifield y todo el equipo de los Piratas de Pittsburgh que ganó la Serie Mundial de 1909, 4-3 ante los Tigres de Detroit. O compartió con Chuck  el seguimiento de los Piratas que lucharon por el banderín de la Liga Nacional en 1938 y llegaron segundos a 2 juegos de los Cachorros de Chicago. Seguro pasaron momentos de silencio y tristeza consolándose porque los bucaneros se quedaron fuera de competencia. Ni que decir de que en 1960 a lo mejor su señora madre llamó a Chuck eufórica por el jonrón de Billy Mazeroski que le dio la Serie Mundial a los Piratas o que pudieron compartir la gesta de Danny Murtaugh, Roberto Clemente, Steve Blass, Manny Sanguillén, Richie Hebner, Al Oliver, Bob Moose, Dock Ellis  y todo el equipo de Pittsburgh de 1971.

 Toda esa pasión por el juego el pequeño Chuck la empezó a demostrar en cada encuentro en la calle o en el estadio. Cuando debutó en Grandes Ligas en County Stadium el 12 de abril de 1955 vino a batear de emergente en el octavo inning por el gran zurdo Warren Spahn y le bateó un jonrón a Gerry Staley para igualar el juego a 2 carreras. El batazo fue al primer lanzamiento que Tanner veía en las mayores. Los Bravos de Milwaukee derrotaron a Cincinnati 4-2.

 La integridad  y la pasión de Tanner  afloraron en el recuerdo de Bob Sproule cuando relató su experiencia al llamar a Tanner para que hablara de béisbol en el Capítulo Pittsburgh de SABR. Chuck no sólo fue a la reunión sino que cuando Sproule le iba a decir que su hora de charla había concluído y podía dejarlo hasta ahí, él le respondió que terminaría cuando estuviera listo y no antes. Al día siguiente muy temprano Tanner llamó a Sproule para agradecerle por haberlo invitado a la reunión de SABR.

  En dos ocasiones Tanner sustituyó a Hank Aaron en la alineación de los Bravos de Milwaukee. El 13 de mayo de 1956, (el primero de un doble juego en Cincinnati) y el 17 de junio de 1956 (el segundo de un doble juego en Brooklyn),  en ambas ocasiones Tanner entró a jugar al campo en el cierre del sexto episodio y bateó en la parte alta del octavo. En Cincinnati jonroneó y en Brooklyn soltó doblete.

  En 1970 Chuck Tanner recibió una propuesta para dirigir a los Medias Blancas de Chicago y aún cuando tuvo marca de 3-13 al final de esa temporada, Tanner sacó a los patiblancos del foso de la división Este de La Liga Americana para llevarlos al tercer lugar en 1971 y al segundo puesto en 1972  a 5 juegos y medio de los Atléticos de Oakland. Tanner convirtió a los patiblancos de un equipo basado en la defensiva y el pitcheo a otro que también aprovechaba la ofensiva de Dick Allen, Bill Melton y Carlos Mays y la velocidad de Pat Kelly.  Allí fue donde junto a Johnny Sain  le enseñó un cambio de velocidad a Rich Goose Gossage y a partir de entonces fue un mejor pitcher que en 1971 dejó marca de 18-2 y 1.83 de efectividad con el Appleton Clase A. El primer consejo que Gossage recibió de Tanner fue: “Hijo, si no eres capaz de hacer sentir incómodos a los bateadores mejor te buscas otro trabajo”. De allí fue convocado al equipo grande en los entrenamientos primaverales de 1972, asignado al bull pen. En un momento de los entrenamientos Tanner llamó a Gossage a su oficina y le dijo que lo iba a mandar a las menores. Gossage respondió que era el mejor pitcher que había en el campo. Tanner le pidió que se lo demostrara. En tres innings ponchó a cada bateador que se enfrentó, sólo hizo dos lanzamientos malos. Tanner también fue responsable por pasar al nudillista Wilbur Wood del bull pen a la rotación de abridores y le fue muy bien.

 Después pasó a Oakland en 1976 y los llevó al segundo lugar (a 2 juegos y medio de los Reales de Kansas City) mediante un estilo de juego basado en la velocidad en las bases, impusieron una nueva marca para la Liga Americana con 341 robos.

 En 1977 Tanner llega a los Piratas de Pittsburgh y los lleva al segundo lugar al igual que en 1978. En 1977 se llevó a Gossage y a Terry Forster a los Piratas. Gossage  estuvo muy triste cuando al final de la campaña fue a retirar sus pertenencias del club house porque los Piratas no podían pagarle lo que valía. “Metí mis valijas en el carro y me senté a llorar. Me gustaba el lugar, me gustaba el equipo y jugar para Chuck. Cuando los Piratas desistieron de firmarme, Tanner me deseó lo mejor y dijo que hacia lo correcto”.

 En 1979 los Piratas  galvanizaron una química que venían activando desde las dos campañas anteriores. En el clubhouse los ánimos se disparaban mediante los apodos de “Scrap Iron” (Phil Garner), Mad Dog (Bill Madlock), Pops (Willie Stargell), “Rubber Band Man” (Kent Tekulve), “Candy Man” (John Candelaria), “Crazy Horse” (Tim Foli), “Buck” (Grant Jackson). “Pops” implementó un sistema de premios mediante estrellas que entregaba a  cada pelotero que hubiese hecho algo especial para ganar un juego. La gorra de Tekulve parecía una lluvia de meteoros de tantas estrellas que ganó. Ningún pitcher de ese equipo ganó 15 juegos. Ningún jugador de posición empujó 100 carreras, sin embargo Stargell compartió el premio al  jugador mas valioso de la Liga Nacional con Keith Hernández.

 “Por ejemplo  Bill Robinson nuestro jardinero izquierdo, fue tan valioso como cualquiera de nuestros peloteros. Ed Ott y Garner tuvieron los mejores años de sus carreras”, dijo Tanner.

 Otra marca de aquel equipo fueron los movimientos poco ortodoxos que Tanner hizo en varios juegos. En un juego ante los Filis, sacó como emergente al zurdo John Milner por Steve Nicosia frente al tambien zurdo Tug McGraw. “En las tribunas mi esposa era la primera que pensaba que estaba loco. Sin embargo cuando Milner bateó un jonrón con bases llenas, el público empezó a aplaudir la decisión. Le dije al masajista Tony Bartirome: ‘¿Que hubieran hecho si John no hubiese dado ese batazo?’. Me contesto: ‘Te hubieran colgado’”, recordó Tanner. Poco tiempo después Tanner dejó batear al zurdo Ott ante McGraw y nuevamente se produjo un jonrón con bases llenas para barrer un doble juego crucial en agosto ante los Filis.

 La mañana del quinto juego de la Serie Mundial de 1979 sorprendió a Tanner con la muerte de su madre. Su padre lo llamó y le dijo: “Vas a quedarte a dirigir ese juego. Eso es lo que tu madre hubiera querido”. Tanner recordó que su madre le había prometido que estaría en las tribunas en cada juego de la Serie. “Recuerdo que Dave Parker era su jugador favorito, me dije : ‘Si estás ahí haz que Parker meta un batazo sobre el logo de los Cardenales de San Luis’. Parker procedió a despachar un doble impulsor en el séptimo inning justo sobre el emblema de los Cardenales pintado sobre la pared del outfield del Three Rivers Stadium.  Tanner empezó a sentir que había una fuerza especial en el ambiente. “Se me erizaron todos los vellos cuando salió ese batazo”, confesó Tanner. Pittsburgh ganó el quinto juego 7-1 y viajaron a Baltimore con confianza.

 Luego de derrotar a los Orioles 4-1 en el séptimo juego con jonrón de Stargell y relevo de Tekulve, el pitcher Jim Bibby se acercó a Tanner. “Los peloteros te dedicamos esta Serie Mundial, Chuck”.

 También es casi seguro que luego de ver la película “The Winning Season”, Tanner recordara a su mamá a través de la barajita de Honus Wagner, como la recordó en el dugout antes del quinto juego de aquella Serie Mundial cuando les dijo a sus peloteros: “Mi madre era una gran aficionada de los Piratas. Seguro se fue allá arriba a buscar ayuda para nosotros”.

Alfonso L. Tusa C.

English translation

Probably Tanner’s mother talked to him about Honus Wagner, Bill Abstein, Fred Clarke, Vic Willis, Howie Camnitz, Lefty Leifield and all the Pittsburgh Pirates team that won the 1909 World Series, 4-3 before the Detroit Tigers. Or she shared with Chuck the passion for the Pirates who fought for the National League pennant in 1938 and finished in second place two games behind de Chicago Cubs. They for sure experienced moments of silence and sadness while sympathizing about the Pirates’ disqualification. Maybe in 1960 his mother called Chuck euphoric because of the Billy Mazeroski home run that gave the Pirates the 1960 World Series, or they also shared the winning season of  Danny Murtaugh, Roberto Clemente, Steve Blass, Manny Sanguillén, Richie Hebner, Al Oliver, Bob Moose, Dock Ellis and the whole Pittsburgh team in 1971.

 Little Chuck began to show all that passion for the game at each contest at the street or the stadium. When he made his debut in MLB at County Stadium on April 12th, 1955; he pinch hit in the eight inning for Warren Spahn and hit a home run before Gerry Staley to tie the game 2-2. The shot was on the first delivery he saw in MLB. The Milwaukee Braves beat 4-2 the Cincinnati Reds.

 Tanner’s integrity and passion appeared in Bob Sproule’s  memory about the timewhen he called Chuck Tanner to talk about baseball at Pittsbugh Chapter of SABR. Chuck went to the meeting and when Sproule was going to tell him he had talked for an hour and that he could leave it until there; Tanner answered that  he would finish when he would be ready, not before. Next morning Tanner called Sproule to say “thank you” for inviting him to the SABR meeting.

  In two games Tanner replaced Hank Aaron in the Milwaukee Braves line up. On May 13th, 1956 (the first of a doubleheader at Cincinnati) and on May 17th (the second of a doubleheader at Brooklyn). In both games Tanner started playing at the field in the bottom of the sixth inning. He went to bat in the top of the eighth and smacked a dinger at Cincinnati and a double at Brooklyn.

 In 1970 Chuck Tanner got a proposal to manage the Chicago White Sox and although he had a 3-13 record at the end of the season, Tanner took the White Sox out from the cellar of the American League West Division. They finished in third place in 1971 and second place in 1972, five and a half games behind the Oakland A’s. Tanner shifted the White Sox from a team based on defense and pitching to other one that also benefited from the bats of Dick Allen, Bill Melton and Carlos May and the speed of Pat Kelly. There Johnny Sain explained  Tanner how to teach Rich Goose Gossage a new delivery, a change of speed. From that moment Gossage was a better pitcher. In 1971 he had an 18-2 balance with the Appleton Foxes of the Midwest League Class A. The first advice Gossage got from Tanner was: “Son, if you don’t make that hitter as uncomfortable as you can you might as well go do something else”. Afterwards Gossage received the call from the White Sox to be at the 1972 spring training, to work in the bull pen. During the training camp Tanner called Gossage to his office and told him he was going to send him to the minors. Gossage answered that he was the best pitcher in the camp. Tanner asked him to show it. For three innings he struck out every batter he faced. He only made two bad pitches. Tanner also was responsible for passing Wilbur Wood from the bull pen to the starting rotation and the experiment also had good results.

 Tanner managed the Oakland A’s in 1976 and led them to the second place (two and a hal games behind the Kansas City Royals) through a game philosophy based on speed. They set a new record for the American League with 341 stolen bases.

 In 1977 Chuck Tanner arrived to the Pittsburgh Pirates and carried them to the second place of the National League East Division in 1977 and 1978. He took with him Rich Gossage and Terry Forster. Gossage was very sad when at the end of the 1977 season he went to take his belongings out from the club house because the Pirates couldn’t afford his contract. “I put my bags in the car and just sat there and cried. I loved it there, loved the team and playing for Chuck. To his credit, when the Pirates refused to keep me, Tanner wished me well and said I was making the right move.”

The chemistry the Pirates were activating since 1977 finally galvanized in 1979. In the club house there was a great atmosphere with all those sticky nicknames. “Scrap Iron” (Phil Garner), Mad Dog (Bill Madlock), Pops (Willie Stargell), “Rubber Band Man” (Kent Tekulve), “Candy Man” (John Candelaria), “Crazy Horse” (Tim Foli), “Buck” (Grant Jackson). “Pops” established a system of giving little stars pins for awarding the players who had made something important in each of the Pirates wins. Tekulve had so many stars in his cap that it seemed a meteor rain. That team didn’t have any pitcher with at least 15 wins nor any position player who batted in 100 runs. Anyway Stargell shared the National League Most Valuable Player Award with Keith Hernández.

“Take (left fielder) Bill Robinson for instance. He was as valuable as anyone on our ballclub. Guys like Ed Ott and Phil Garner had their best years that season. I gave them the green light to hit because I had the threat of Madlock, who was hitting in front of them, stealing bases. They were going to get a lot of good pitches to hit,” Tanner added.

Another brand mark of that team was the unothodox movements Tanner made in some games. In a game before the Phillies he brought the lefthanded John Milner as pinch hitter for Steve Nicosia before the also lefthanded reliever Tug McGraw. “My wife was one of the people in the stands who thought I was crazy. However, when Milner hit a grand slam off him the fans were cheering wildly. I turned to our trainer, Tony Bartirome and said, ‘What would they have done if John hadn’t hit that?’ He answered, ‘They would have hung you!'” Tanner recounted with a chuckle. Some time after that Tanner let the lefthanded Ed Ott hit against McGraw and again thing went good for him when Ott smacked another grand slam to help the Pirates sweep a crucial August double header.

 The morning of the 1979 World Series’ fifth game surprised Tanner with his mother’s death. His father called and told him: ‘You’re going to stay and manage. That’s what your mom would have wanted.’. Tanner recalled that his mother had promised to be in the stand for each game of the series. “Now Dave Parker was her favorite player and I remember saying to myself ‘If you’re so hot, let Parker hit one over that Cardinals’ sign,” Tanner recalled. Parker then proceeded to smash an RBI double in the seventh inning, right at the spot where the St. Louis logo was painted on the outfield wall at Three Rivers Stadium. Tanner then began to feel that a special force was at work. “I got goose-bumps all over my body after that one,” he confessed. Pittsburgh won the game 7-1 and they traveled to Baltimore with confidence.

 After beating the Orioles 4-1 in the seventh game with a Stargell round tripper and a great relief by Tekulve, in a touching moment in the jubilant locker room, before any corks were popped on the champagne, pitcher Jim Bibby came up to Tanner and announced,”The players dedicated this World Series to your room, Chuck.”

Also is almost a sure thing that after watching the film “The Winning Season”.2004. Tanner recalled his Mom through Honus Wagner card, as he remembered her before the fifth game of that World  Series: “My Mom was a great Pirates fan. She knows we’re in trouble, so she went upstairs to get some help.”

Alfonso L. Tusa C.

Alfonso’s work has been featured in Venezuela’s daily newspaper, El Nacional and in the magazine Gente en Ambiente, and he’s collaborated on several articles for newspapers, including the daily paper Tal Cual. He’s also written three books and biographies for SABR’s BioProject.

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