December 13, 2019

La Unica Opcion Ganadora, Ossie Guillen (The Only Winning Option, Ossie Guillen)

September 28, 2011 by · Leave a Comment 

Ozzie Guillen

The hiring of Ossie Guillen is a grand slam

La gerencia de los Marlins acaba de dar un paso convincente, con respecto al mundo de promesas que ofrecen para la próxima campaña, con la contratación de Ossie Guillén como manager del club.

Claro, el tipo no es un mago, por lo que hay que poner en sus manos el equipo que pueda competir; es decir, tienen que adecentar algunos departamentos del juego que lo necesitan con billetes. No puede quedar en el proyecto de exhibir al primer hispano que ganó una Serie Mundial con un team que pertenecía al capítulo negro de las maldiciones o cosas por el estilo; sino proyectarlo como el dirigente carismático, luchador y ganador que realmente es. Tener a Guillén ahí no es solo un lujo; sino un compromiso con el propio director y…con el fanático.

Dentro del caudal de fantasías que propone el beisbol, siempre hay una relacionada con el público: cada asistente al estadio es un manager “de galería” por lo que, posiblemente, el 75 % de todos los asiduos al juego de pelota sepan “tanto como el director y más”, porque este juego es así, controversial y difícil, que no por gusto sus reglas son un libro con más páginas que Papa Goriot; pero el fanático no está en el dugout ni conoce cómo se clasifican los timoneles del pasatiempo.

Guillén es un manager al que, cuando pasen más años, la crónica americana del sector lo va a tratar como controversial en igual medida que legendario, porque convirtió en ganador a un club que hizo historia por su sempiterna costumbre de perder.

A la hora de valorar a un manager hay que saber en cuál grupo se le coloca, si en el de los que hace jugar a matarse al club y todos contentos, clasificados como “motivadores”, o en el de los “estrategas”, máquinas de dirección casi computarizadas, que ordenan la jugada que mejor complazca a la clientela. La historia del pasatiempo demuestra que cada manager clasifica como uno u otro tipo de dirigente; sin embargo Ossie, motivador por excelencia, tiene la personalidad que exige una novena como los Marlins que, precisamente, tuvo graves problemas con la dirección en el terreno.

¿Por qué es importante Guillén en Miami? Porque, con el retiro de Bobby Cox y Lou Piniella, queda como “el otro gran manager motivador” probado y con gallardete de Serie Mundial a su haber.

Habrá quienes dirán que un manager del San Francisco u otro por Arizona; sin embargo, motivador, lo que significa influir en el carácter de un témpano de hielo hasta derretirlo; o en un jugador apático, incluso poco corajudo hasta hacerlo jugar como lo hacía Ty Cobb, es este individuo.

En el curriculo profesional de Ossie Guillén hay dos cosas notables para entender la razón de su éxito: exprimió lo que quedaba de competidor en el alma y en el brazo del pitcher cubano José Ariel Contreras y se negó a jugar al tradicionalismo con otro criollo, Alexei Ramírez, cuando todo el mundo pensó que era una locura mantenerlo en el club, incluso como regular en medio de una racha mala como debutante, sin que nunca pisara un terreno de liga menor.

El tipo discute, pero por lo que cree que debe hacer: no se quedó callado ante críticas que, en algunas oportunidades, escapaban del marco deportivo. Yo espero que continúe así, porque esa es su carta de presentación, como la fue de Leo Durocher, más famoso por sus perretas que por su clase como dirigente (que la tuvo) y no por gusto le llamaban “Lipidia”.

En la historia del beisbol, los grandes managers, por lo general, han sido catchers o jugadores de cuadro y Casey Stengel. Ossie Guillén no solo fue un buen jugador de infield, sino uno de los mejores shortstops de su era y de los más inteligentes.

En lo que no debe aflorar la crítica destructiva, como he escuchado o leído de algunos ya, es en sacar del marco del beisbol al venezolano para depositarlo en los brazos de la censura ácida, cuestionándole su posición política. Para eso, para recitar manuales de cómo arreglar lo que ellos mismos ayudaron a destruir, están los representantes de la comunidad venezolana, incluso la cubana, asidua asistente al talk-show de primetime en Miami, o la llamada oposición dentro de su país.

Pero, “por si las moscas”, como que he venido siguiendo a Guillén desde que se inició de coach de los sur-floridanos hasta hoy, pues he leído sus opiniones sobre el asunto “candente” que, una vez que un país da el mal paso, se le convertirá en un flagelo polarizado para siempre y me ha gustado su posición.

Ninguna opción hubiera sido más ejemplarizante que la de Guillén para mover un club que necesita líder, team work y el manager que influya para que esos prospectazos jueguen como Dios manda: con ganas y convencidos de lo que pueden ser capaces.

Por lo menos al asegurar al paisano de Aparicio, las oficinas del club dan la impresión de que están en disposición de cumplir lo que prometen y de que merecen el estadio nuevo.

English Translation
The Marlins management has just given a convincing step, the world of promises that offer for next season, with the hiring of Ossie Guillen as manager of the club.

Course, the type is not a magician, so you have to put in their hands the team that can compete; in other words, they will adecentar some departments of the game that need tickets. It cannot remain in the project to display the first Hispanic to win a world series with a team which belonged to the black chapter of the curses or things of the sort; but project as the wrestler and winner charismatic leader really is. Have Guillen there is not only a luxury; but a compromise with the own director fan y…con.

Within the fantasies flow proposed by baseball, there’s always one related to the public: each Assistant to stadium is a manager “Gallery” so, possibly, 75% of all the regulars to the ball game know “both the director and more”, because this game is so controversial and difficult, that does not taste its rules are a book with more pages than Pope Goriot; but the fan isn’t in the dugout or known how classified the rectrices of the pastime.

Guillén is a manager who, when they become older, the chronic American of the sector will treat as controversial in equal measure as legendary, because he became winner to a club that made history by his endless habit of losing.

When assessing a manager should know which group is placed, if the of that play to kill the club and everybody’s happy, classified as “motivators”, or the of “strategists”, almost computerized management machines, which ordered the move that best favours the clientele. The history of the hobby shows that each manager is classified as one or another type of leader; However Ossie, motivating par excellence, has personality requiring a ninth as the Marlins, had serious problems with the address in the field.

Why is important Guillén in Miami it? Because, with the retirement of Bobby Cox and Lou Piniella, it is as “the other great manager motivating” proven and with world series pennant to his credit.

There will be those who say that a manager of the San Francisco or another by Arizona; However, motivating, which means influencing the nature of an ice floe of ice to melt it; or in a listless player, even little brave to do play as Ty Cobb, is this guy.

There are two notable things to understand the reason for his success in the professional curriculum of Ossie Guillén: squeezed what remained of competitor in the soul and the arm of the Cuban pitcher Jose Ariel Contreras and refused to play the traditionalism with another Creole, Alexei Ramírez, when everyone thought that it was insane to keep him at the club, even as regular in the midst of a bad as rookie streak, while it never pisara minor league field.

The type discusses, but believed that there should be: not stayed quiet to criticism, on some occasions, escaping from the sports framework. I hope that it will continue, because this is his letter of presentation, such as it was Leo Durocher, most famous for his perretas for his class as a leader (which her took) and not by choice called “Lipidia”.

In the history of baseball, great managers, have generally been catchers or players table and Casey Stengel. Ossie Guillén not only was a good infield player, but one of the best shortstops of his era and of the most intelligent.

What should not emerge destructive criticism, as I have heard or read of some already, it is out of baseball within the Venezuelan to deposit it in the arms of acidic censorship, questioning his political position. For this reason, to recite manuals on how to fix what they themselves helped destroy, are representatives of the Venezuelan community, including the Cuban, assiduous Assistant to talk-show in primetime in Miami, or the so-called opposition in his country.

But, “If flies”, as I have been following with Guillén since he started the sur-floridanos coach until today, because I read their views on the “burning” issue that, once a country gives the wrong way, become you a scourge polarized forever and I liked its position.

No option would have been more exemplary than the Guillén to move a club that needs leader, team work and the manager that influence so that these prospectazos play as God intended: with desire and convinced of what you may be able to.

At least to ensure to the countryman of Aparicio, the offices of the club gave the impression that they are prepared to fulfill that promise and that deserve the new stadium.

Speak Your Mind

Tell us what you're thinking...
and oh, if you want a pic to show with your comment, go get a gravatar!